Recuérdame
sábado, 8 de diciembre de 2012
jueves, 8 de noviembre de 2012
Derribar lo derribado alimentándonos de lo soñado.
Cae el anhelado cielo, minfestándose en gotas de pavor.
Disfruta alimentando la filantropía del ser y del futuro amor.
Aunque así quisiera, no estaría de malas pasarla encontrando el corazón
De a veces quisiera sentir el miedo de perderlo todo y de estremecerme con vos.
Desdibujando en el lodo y en granizos de temor
Reconozco haberme perdido en endebles seres y en baños de calor.
Las voces de desconocidos dan por hecho el adiós
En un final solitario me despido, aunque en la historia fuésemos dos.
- De mí para quien lo ocupa -
Disfruta alimentando la filantropía del ser y del futuro amor.
Aunque así quisiera, no estaría de malas pasarla encontrando el corazón
De a veces quisiera sentir el miedo de perderlo todo y de estremecerme con vos.
Desdibujando en el lodo y en granizos de temor
Reconozco haberme perdido en endebles seres y en baños de calor.
Las voces de desconocidos dan por hecho el adiós
En un final solitario me despido, aunque en la historia fuésemos dos.
- De mí para quien lo ocupa -
lunes, 3 de septiembre de 2012
80k.
Si vacío estás, arruinado hoy te ves y no encuentras la salida de entre la espada y la pared, sólo toma de mi ser, aliméntate de él, recorre mis sentidos y tu fruto haz renacer.
No quiero tu rendir, sueño con verte volver, no soportaría ver lágrimas tus mejillas recorrer. Sé que muy lejos estás y que aún sigues de pie, madre, comprendes del olvido pero mi corazón no sabe de él.
Tu retoño floreció y sonríe de verte, sabes que llevo en el pecho la cicatriz del prometer. Ayúdame a volar, como un pájaro al nacer. Mi existir cobra sentido cuando formas parte de él.
No quiero tu rendir, sueño con verte volver, no soportaría ver lágrimas tus mejillas recorrer. Sé que muy lejos estás y que aún sigues de pie, madre, comprendes del olvido pero mi corazón no sabe de él.
Tu retoño floreció y sonríe de verte, sabes que llevo en el pecho la cicatriz del prometer. Ayúdame a volar, como un pájaro al nacer. Mi existir cobra sentido cuando formas parte de él.
martes, 10 de julio de 2012
La única mierda de la vida es no tener un por qué para vivirla
Sólo sé que el camino eterno no cede, ni asegura fortaleza para aquél ansioso que quiera correrlo.
Darle paciencia a los anhelos o paso a paso el deseo te agobiará y esbozarás arrodillarte. Nadie dijo que el esfuerzo era pasajero.
Aquél que nunca se calle se quedará sin palabras y el que nunca de lugar a expresarse olvidará cómo usarlas.
Lo justo y necesario al desprolijo margen, joven endeble arrojando sus sueños al fracaso dijo al alejarse.
Perduran los ojos ajados, tristes y decaídos, desatan las lágrimas ante una mala pasada, mis rodillas golpean el suelo y mí cabeza se afloja, dejando caer mis deseos.
Días en los que mis piernas me fallan y escupo odio al abismo, transpiro fortaleza que no recupero y pierdo el hilo de mí mismo.
Sigo corriendo sin braceo, trotando en contracorriente o caminando al cojeo, todo vale y valdrá si no te rindes en éste ambicioso juego.
Nunca te detengas ni te des por escoria, el camino es eterno tal como la satisfacción de una victoria.
Darle paciencia a los anhelos o paso a paso el deseo te agobiará y esbozarás arrodillarte. Nadie dijo que el esfuerzo era pasajero.
Aquél que nunca se calle se quedará sin palabras y el que nunca de lugar a expresarse olvidará cómo usarlas.
Lo justo y necesario al desprolijo margen, joven endeble arrojando sus sueños al fracaso dijo al alejarse.
Perduran los ojos ajados, tristes y decaídos, desatan las lágrimas ante una mala pasada, mis rodillas golpean el suelo y mí cabeza se afloja, dejando caer mis deseos.
Días en los que mis piernas me fallan y escupo odio al abismo, transpiro fortaleza que no recupero y pierdo el hilo de mí mismo.
Sigo corriendo sin braceo, trotando en contracorriente o caminando al cojeo, todo vale y valdrá si no te rindes en éste ambicioso juego.
Nunca te detengas ni te des por escoria, el camino es eterno tal como la satisfacción de una victoria.
domingo, 10 de junio de 2012
Sueños y poesías
Mírame, dime qué ves, ¿acaso no era ésto lo que me dijiste que querías? ¿acaso mis lágrimas no decían tu nombre?
Siempre quise saber por qué nunca mencionaste que habías roto aquél retrato de nosotros, tomados de la mano, por qué no dijiste que había alguien más, en tu corazón, asechando.
Siempre quise el amor eterno, ¿sabes? Sólo porque temo quedarme tan solo como cuando me encontraste.
Soñé que te dormías en mí pecho y ahí estabas, pasaban horas y horas, hasta que despertabas, me abrazabas y prometías no soltarme jamás, entonces, tenía que despertarme, mirar mí pecho y no ver más que cicatrices.
Te dí mí corazón, porque lo cuidarías mejor que nadie y estarías en él cuánto tiempo quisieras.
Aunque hayas decidido abandonarlo, sé que a veces miras con pena ésa desidia que quedó en él, sé que amas el amor aunque odies que te ame, sé que extrañas que no te olvide y que sueñas con que te recuerde.
Sé que el amor no termina como empieza, ni deja intactos los lugares que recorre.
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