Sueños y poesías
Mírame, dime qué ves, ¿acaso no era ésto lo que me dijiste que querías? ¿acaso mis lágrimas no decían tu nombre?
Siempre quise saber por qué nunca mencionaste que habías roto aquél retrato de nosotros, tomados de la mano, por qué no dijiste que había alguien más, en tu corazón, asechando.
Siempre quise el amor eterno, ¿sabes? Sólo porque temo quedarme tan solo como cuando me encontraste.
Soñé que te dormías en mí pecho y ahí estabas, pasaban horas y horas, hasta que despertabas, me abrazabas y prometías no soltarme jamás, entonces, tenía que despertarme, mirar mí pecho y no ver más que cicatrices.
Te dí mí corazón, porque lo cuidarías mejor que nadie y estarías en él cuánto tiempo quisieras.
Aunque hayas decidido abandonarlo, sé que a veces miras con pena ésa desidia que quedó en él, sé que amas el amor aunque odies que te ame, sé que extrañas que no te olvide y que sueñas con que te recuerde.
Sé que el amor no termina como empieza, ni deja intactos los lugares que recorre.
Tenes ése poder de los dioses existentes para que el lector sienta el sabor de aquello que escribís y se paralice ante el placer de tus narraciones , te felicito señor ! Me encanta como escribís
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